Moon

17:52



Se que ésto es un blog de cocina, donde todas esas recetas que he ido guardando en papelotes durante años, vean la luz y las tenga archivadas, pero también va a ser una manera de recordar cosas importantes que suceden en el día a día de mi vida. Y por ello, no podía dejar pasar ésta oportunidad de escribir un poco de Moon, esta perrita que ha convivido con la familia, concretamente con mis padres, desde hace más de 12 años y que nos ha dejado. Lo más duro para mí ha sido comunicarlo a mis hijos, Marc se lo ha tomado realmente mal, pero es ley de vida, y Paula dice que ese sitio al que se ha ido, se lo va a pasar muy guay, jugando con otros perros. Ha coincidido en el tiempo con la pérdida de Michael Jackson, dos genios y figuras hasta en la sepultura. Moon, no cantaba, pero aullaba de maravilla, y lista era un rato, le pedías un muñeco concreto de los doscientos mil que tenía, y te lo traía bien a la primera. Ladraba a todo el mundo, sin excepción, sólo a mis padres, a mí o a mis hermanas nos hacía caso y no nos ladraba. Ha sufrido como mi hijo la usaba como caballito cuando era más pequeño, y ha disfrutado como nadie cuando mi hija compartía su comida con ella, ¡ qué festines se metía!. Lo bueno de todo ésto es que la hemos disfrutado doce años, con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero siempre como uno más de la familia. ¡ Adiós Moonchi!

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5 comentarios

  1. Elvira lo siento de verdad, los perritos y cualquier animal dan mucha compañia, lo siento yo conoci a Moon y me ladraba cada vez que entraba por la puerta de casa de tus padres, pero era buena perrita es ley de vida hay que pensarlo asi, muchiiiisimos animos!!!

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  2. Moon, no sabes cómo vamos a echar de menos tus aullidos a modo fiesta cuando papá te cogía en brazos!!! Eras una más de la família y ahora ha quedado un vacío ahí...
    Bianca te buscaba el otro día por toda la casa...
    Pero mejor así. En los últimos tiempos ya no eras tú... Nos quedamos con esos 12 años en los cuales hemos disfrutado tí y tu de nosotros y, sobretodo, del amor y cariño de papá y mamá.
    Allí donde estés cuida y acompaña a todos aquellos de los nuestros que ya no están.
    Moonchi, yo también te quería !!!
    Me quedo con aquél primer día en nuestra vida en el que apareciste como una pequeña ratilla que se metía dentro de mis zapatillas a dormir!!! Descansa en paz.

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  3. Al ser la última que marché de casa de las tres hermanas yo conviví más tiempo contigo. Dame un besito....He de decir que era a mí a la única que le daba besitos....Winnie todavía no ha ido a casa de mamá y papá aunque no os haciais mucho caso seguro que te encontrará a faltar, pq como bién dice papá los perros son inteligentes. Ya sabes lo que me costaba bajarte a pasear vamos que en menos de cinco minutos bajamos y en un plis plas ya estabamos en casa. Que descanses BESOS para mi munchi gordita.

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  4. Vaya... pues lo siento mucho. Por lo que cuentas veo que era como uno más de la família.

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  5. Hola Moon:

    Desde hace unos días, deseo escribir para recordarte con unas palabras que quieren salir de mi mente y que, hasta ahora, las he sujetado porque sólo de pensar en ti me producía una angustia difícil de evitar. Han sido más de 12 años conviviendo contigo. Durante ese tiempo tú y toda mi familia hemos disfrutado de una relación llena de cariño y anécdotas que jamás, por lo menos yo, olvidaremos. Creo que estas palabras no podrás leerlas pero también creo en la posibilidad de que los sentimientos que las generan te puedan llegar, por lo que no puedo evitar escribirlas.

    Recuerdo la primera noche que entré en casa contigo, metida dentro de una caja de zapatos, apenas tenías un mes y tu madre acababa de morir al ser atropellada por un coche cuando paseaba con su dueño. Casi no te habías relacionado con los de tu especie, por eso eras desconfiada con ellos, y no tuviste relaciones con ningún macho, pero no te evitó tener varios “embarazos sicológicos…” en los que te cambiaba el carácter, uff¡¡¡ y que carácter. Pero a lo que iba, al entrar en casa no estaba seguro de que te admitiera el resto de la familia, y después de la sorpresa, comenzaste a ser uno más de la familia. Tenías tu sitio en la casa, y es más, cuando nuestras hijas se iban marchando para fundar sus hogares, tú tomabas posesión de sus espacios. De manera que últimamente todo el piso te pertenecía. Por lo que entenderás el vacío que hemos notado cuando te has ido.

    En fin Moon, hay cientos de anécdotas que merecerían ser recordadas, y quizás algún día con más tiempo lo haga, pues creo que son inolvidables: la alegría que demostrabas todas las veces que yo llegaba a casa, y que ya me esperabas detrás de la puerta. Tanto que aullabas como un lobo; el control que tenias sobre la situación, en cada momento, de todos los que dábamos en casa, situándote en el punto central geométrico para tenernos controlados como a un rebaño, decíamos que tus ancestros debieron ser pastores; tu nuevo juguete en cada noche de Navidad, que no te lo quitara nadie; la ilusión y paciencia con la que esperabas cada noche que te diéramos la orden de “a dormir ¡¡¡” y cogiendo tu perro salchicha de peluche, casi más largo que tu, te fueras a dormir, que cosa más graciosa; como aguantabas las bromas de mis dos nietos. Y como he dicho, cientos de anécdotas, que en casa no paramos de recordar y que hacen saltar las lágrimas de mi mujer Elvira, porque ella te ha tratado como a otra de sus hijas.

    Te recordaremos, mi familia y yo (que era la tuya), toda nuestra vida. Gracias Moon por todo lo nos has dado. Y espéranos.

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Muchísimas gracias por dedicar un ratito de tu tiempo en dejarme un comentario.
Aunque me encantan, prefiero no aceptar premios o memes, os lo agradezco de todo corazón.

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